Seguidamente comimos
todos juntos en un restaurante para, a continuación, visitar la catedral, museo
y el centro de la ciudad. Agradezco al Presidente de la Hermandad de Teruel,
socios y voluntarios que nos acompañaron en todo momento, su hospitalidad y que
nos hicieran pasar una jornada de convivencia inolvidable.
Juan Urios Ten

